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jueves, 2 de marzo de 2017

Caridad del Guadalquivir (Paco Lola) - Basílica de la Asunción

Caridad del Guadalquivir (Paco Lola) - Basílica de la Asunción Por Antonio José Contreras

Muy buenas a todos los lectores de este maravilloso blog, creado por mi amigo Pascual López, un enamorado de la música y de las marchas procesionales y uno de mis pequeños asesores musicales dentro de ese grupo de amigos cofrades, semanasanteros o como queráis llamarlo, “Marcando el Paso”. Y ahí empieza todo, en ese pequeño grupo de amigos.

Son las 11:00, 5 de Abril de 2016, Basílica de Nuestra Señora de La Asunción. Cieza se levanta con un cielo gris y entristecido, calles mojadas de la lluvia caída el día anterior, aunque más que lluvia, parecían mojadas por lágrimas. Comienzan a llenarse los bancos de La Asunción, la procesión de ese día especial, iba a comenzar. El Cristo de la Sangre y Santa María Magdalena presidían el altar mayor. Parecían esperar a qué alguien querido por ellos entrara por la puerta principal, para agradecerle ese amor recíproco que tenían. 

Se abrieron las puertas para que el pequeño trono entrara al son de la marcha de Paco Loca, “Caridad de Guadalquivir”, una de sus marchas favoritas. Esta vez, la procesión no llevaba nazarenos, ni estandarte, ni la típica remolacha del tercio infantil, ni incluso anderos, ya que el trono flotaba al son de la música por el pasillo central de La Asunción como si de un ángel se tratara.
La respiración fuerte, y a veces hasta contenida, de los allí presentes, acompañaba de fondo las notas de los músicos, a los cuales hay que estar agradecidos de por vida, y entre los que se encuentra el creador de este blog, Pascual, Pablo, Fran, etc. Ese día, hasta las notas sonaban diferentes, sonaban con más sentimiento. La devoción por ese trono se hizo latente, y el cariño hacia él, era el protagonista de ese día.

Todos creían en ese momento que había comenzado su última procesión. Pero no, se equivocaban, no era su última, el pequeño trono sigue aquí, con nosotros, marcando el paso a la izquierda cuando redoble el tambor, ese tambor que sonará a partir de ahora más fuerte todavía, ayudándonos a levantar nuestros tronos cuando las fuerzas no nos acompañen, tocando instrumentos en sus marchas preferidas, subiéndose a los tronos para arreglarlos de flores en la mañana del Miércoles Santo, recogiendo las velas del Cristo de la Sangre la mañana del Lunes Santo, debatiendo en las reuniones de las cofradías los puntos del día, ayudando a montar el escenario del Prendimiento en la tarde del Martes Santo, pregonando nuestra Semana Santa el domingo del Pregón, anunciando las fotos ganadoras en ese concurso tan deseado y a la vez tan apreciado por él, limpiando los restos de la colocación de flores del manto de la virgen de Gracia y Esperanza en la mañana de Jueves Santo, encendiendo las velas de la larga fila de nazarenos en la noche del Silencio y por supuesto, recitará el poema que tanto le gusta en la solemne, y tan emotiva para los dos, entrada de la Cama de Cristo. Desde allí arriba, se escuchará mucho mejor, entona bien, tranquilo y demuestra lo que te gustaba ese momento, el gran corazón que tienes y el orgullo que eres para nosotros y para todo el mundo que lleva la Semana Santa en el corazón.

Paró de sonar la marcha de Caridad de Guadalquivir. Un gran amigo, Juan Carlos Botía, recitó el poema de tu amado pregón de Sevilla que tanto le gustaba, y que tantas veces utilizaba en sus vídeos. (¡Que sí, que es el de García Barbeito, no se me olvida).
Sus amigos pusieron a su Cristo al lado tuyo, custodiándote para que no te perdieras en el camino. Los músicos seguían tocando, convirtieron la basílica de la Asunción en la Calle Cadenas un Viernes Santo por la noche. Silencio respetuoso el de los allí presentes, solo el respirar fuerte y alguna que otra lágrima lo rompían. Un canto al son de violines nos hizo meternos en la madrugada del Jueves al Viernes Santo.

Pero aún no conforme, quería su última procesión, y nosotros no se la íbamos a negar, pero no una procesión normal no, fue una procesión formal. Besó los pies del Cristo, la mano de María Magdalena y nos hizo sacarlo fuera con el solo de Semana Santa Ciezana. Quería hacer la última procesión por las calles de Cieza. "La Madrugá" de Abel Moreno nos llevó en volandas hacia el último relevo, el cual ninguno de nosotros queríamos que llegase. Llegando a la calle San Sebastián, los pasos cada vez se hicieron más cortos, el arrastrar de los zapatos cada vez eran más pronunciados y el balanceo típico de Cieza se plasmó en ese momento. Su padre, como cariñosamente lo llamaba, y algún que otro amigo suyo, en los que orgullosamente me incluyo, tuvieron el honor de guardarlo en su cochera particular, de nuevo al son de Caridad de Guadalquivir, dejando a la Esquina del Convento enmudecida y atónita del "parrapachán" que le hicimos.

Seguro que todo este rollo para ahora decirme que lo tiene todo grabado en su humilde cámara, con la cual recogía los mejores momentos de la Semana Santa y con la cual va a montar el vídeo de su despedida para que lo recordemos siempre. Espero que cuando lo tenga, no se le olvide subirlo a su canal de Youtube, y no me haga repetírselo una y otra vez como tenía que hacerle con los que me grababa de su querida “Cama de Cristo”.
Bueno, termino ya, que estará preparando las patatas asadas para la cena de los Jueves en el Sanse, o quizás esté preparándonos vídeos de otras semana santas para las sesiones de vídeos cofrades, o quizás preparando sus proyectos futuros en su pequeño taller. Se sentirá orgulloso de la que montó ese día, nos hizo llorar pero a la vez disfrutar, batió el récord de nazarenos en una procesión, dejando en evidencia a los nazarenos de su Cristo, y haciendo de la Semana Santa de Cieza en algo más especial si cabe para mí.

Tranquilo amigo, que nos veremos en la Esquina del Convento ese especial viernes de Dolores para disfrutar de la salida de la Dolorosa y para llenarnos de felicidad al ver a “La Burrica” aparecer por la calle San Sebastián, en la Calle de la Hoz para escuchar el “arrastrar” de los pies de los anderos del Cristo de la Sangre, en la Plaza Mayor la noche del Martes Santo para sentir el Prendimiento desde cerca, en la calle Larga para escuchar tus marchas favoritas de las distintas bandas de la Procesión General, en la calle del Cid viendo pasar la fila interminable de manolas que acompañan a la Virgen de Gracia y Esperanza, en la calle Cadenas emocionándonos con el silencio y el respeto de la noche del Jueves santo, en el Paseo para ver la “caracola” del Tercio Romano en la mañana del Viernes Santo, en la Calle Cartas para leer juntos el poema al Santo Sepulcro y por supuesto, en la Esquina del Convento para tirar caramelos y ver nuestra maravillosa cortesía.

Ah, que se me olvidaba, tu amigo Ricardo Caballero te ha preparado una oda, tradición ya dentro de nuestro grupo, y que no podía faltar. Ahí te la dejo, que la disfrutes…

Caridad sonaba
Y tú entrabas
Por esa entrada
Que a todos nos marcaba
Esa marcha que ya
No sonora igual
Porque en ella estás.
Sin duda alguna
Esa marcha para algunos
Para nosotros un himno
Un himno sentimental
Pues eres tú el que estás
Tras esas notas
¡Que nos hacen sentir especial!
Esa melodía que nos acaricia
Y nos da alegría
Pues te sentimos
Y no queremos despedirnos
Pues estas ahí
Y sabes hacernos sentir
Por ti y por nosotros
Porque marcando el paso
Es nuestro fin.
Pero esto no acaba aquí
Pues con “La Madrugá”
Todo llegó
Pero no llegó a su fin
Porque te tenemos aquí
Como esta marcha
Tan preciosa
Que supiste elegir
Entre tus favoritas
Y que sonó para ti.
Sublime y delicada
Tan bella marcha
Para no decirte adiós
Ni un hasta luego
Porque cada uno de nosotros
Sabemos donde te tenemos
Y por ello te escribimos
Tan bellas palabras
Que con esta marcha
Tan especial
Marcando el paso
Nosotros tus amigos
Hablábamos contigo
Como tal diálogo
Entre un saxofón
Y un trombón
Para decirte
Que te queremos
Y que estamos contigo
Marcando el paso siempre
AMIGO!

Marcaremos el paso por ti, más fuerte que nunca. Siempre amigo, siempre.

Antonio José Contreras



miércoles, 9 de marzo de 2016

Callejuela de la O (Paco Lola) - Calle de la Libertad (Alcobendas)

Callejuela de la O (Paco Lola) - Calle de la Libertad (Alcobendas). Por Alberto Carabias

Seguramente lo primero que os ha venido a la cabeza al leer el nombre de la calle ha sido “esa calle no me suena” o “por ahí no pasan las procesiones”. Es normal, puesto que no es una calle de Cieza, sino de Alcobendas (Madrid). Cada  24 de enero nuestra AM Averroes de la OJE participa en la procesión de la patrona del municipio, y ya que vivo cerca, siempre voy a escucharles. Este año tuve la gran suerte de estar presente en el estreno de una de las marchas que añaden a su repertorio: Callejuela de la O, la cual estoy seguro escucharéis esta Semana Santa por las calles del casco antiguo.

En esta primera colaboración con el blog he decidido hacer algo diferente, seleccionando esta marcha y esta calle como muestra de que la Semana Grande de Cieza no solo está en Cieza sino que, gracias en parte a esta agrupación, se extiende por muchos más sitios.

Escuché por primera vez la composición del sevillano de la mano de la ya extinta banda de cornetas San Juan Bosco mientras, tanto la banda como yo, salíamos con los armaos. A pesar de tener su origen en una rumba, no se si por ese “estribillo” que todos conocemos, por el solo de trompeta o por otra circunstancia, me gustó como marcha procesional, aunque eso sí, la descartaría de una procesión tan solemne como la del Santo Entierro. 
Desgraciadamente, la disolución de la banda causó que dejara de escucharla en Semana Santa, hasta que al cabo de los años, la banda Sones de Pasión la estrenó y de nuevo la recordé, llamándome la atención incluso más que antes.

Volviendo a Alcobendas, los días previos a la salida estuve pensando en la posibilidad de escuchar alguna de las nuevas marchas que la OJE nos tiene preparadas para esta Semana Santa. Al llegar el día, unos amigos de la banda me dijeron que a lo mejor tocaban alguna, y así fue; en la Calle de la Libertad comenzó a sonar Callejuela de la O. Los arreglos de la agrupación y el característico sonido de las liras, unidos al especial aprecio que le tengo a la agrupación, hacían que sonara diferente, de tal forma que se te pone la piel de gallina al escucharla en directo. Os dejo el vídeo de ese momento para que lo podáis disfrutar tanto como lo hice yo.

Alberto Carabias Gómez

viernes, 13 de marzo de 2015

Caridad del Guadalquivir (Paco Lola) - Calle Diego Tortosa

Caridad del Guadalquivir - Traslado de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza- Calle Diego Tortosa. Por María José y Ana María Ríos Martínez

Existen momentos en la Semana Santa de Cieza que no se podrían entender sin su particular banda sonora. Si Semana Santa Ciezana es el concierto del pregón, el Adagio de Albinoni es la procesión del silencio, o In Nomine Domini es la entrada del Santo Sepulcro; sin duda, Caridad del Guadalquivir es la llegada de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza a su casa de hermandad, sita en la Calle Diego Tortosa, en la noche de Jueves Santo.

Pertenecemos a la cofradía de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, más conocida como “Los Hijos de María”, desde muy pequeñas. Muchas han sido las veces que hemos acompañado en procesión a nuestra Virgen por las calles de Cieza en la tarde noche de Jueves Santo hasta su llegada a la casa de hermandad, y otras tantas las que hemos vivido la procesión desde fuera, como simples espectadoras. Pero de una forma o de otra, siempre hemos esperado ansiosas que la Virgen llegara al final de la Calle del Barco y empezara a doblar por la Calle Diego Tortosa para que comenzara a sonar Caridad del Guadalquivir. Sin embargo, si tenemos un especial recuerdo de esa marcha no es precisamente de un Jueves Santo, sino del primer traslado en que se nos permitió a las hermanas de la cofradía llevar a la Virgen a hombros.

Desde el año 2007, el traslado se realiza el fin de semana anterior al del Domingo de Pasión, convirtiéndose este así en la primera procesión de la Semana Santa de Cieza. Fue este mismo año el primero en el que se nos dio a las hermanas de la cofradía la oportunidad de portar a la Virgen. A pesar de que nosotras soñábamos desde pequeñas con ser anderas, y ensayábamos año tras año por el pasillo de nuestra casa con un palo de escoba sobre los hombros y tarareando marchas procesionales, unas semanas antes del traslado, nos hicieron ir al polígono industrial de Los Prados a ensayar. Con un viejo trono y la radio de una furgoneta que repetía una y otra vez Caridad del Guadalquivir, las hermanas de la cofradía pasamos la tarde ensayando hasta que creyeron que estábamos lo suficientemente preparadas para convertirnos en anderas por un día. ¡No se fiaban de las mujeres!

Y por fin llegó el gran día, cuando la Virgen llegó al final de la Calle Mesones, sonó la campana que indicaba el cambio de relevo y las mujeres fuimos llamadas al trono… ¡era la hora de debutar! Acompañadas por la Agrupación musical Averroes de la OJE de Cieza, realizamos prácticamente el resto del recorrido, sorprendiendo a nuestro paso a muchos de los espectadores que abarrotaban las calles de Cieza, no solo por el hecho de ser mujeres sino también por la elegancia con la que mecíamos a nuestra madre.

El momento con el que tantas veces habíamos soñado llegó cuando empezábamos a asomar por la Calle Diego Tortosa. Fue en ese momento en el que empezó a sonar Caridad del Guadalquivir y, como tantas veces habíamos visto hacer a los anderos de nuestra cofradía en la noche de Jueves Santo, comenzamos a mecer a la Virgen lentamente, de forma suave y cariñosa hasta entrarla a la casa de hermandad. Una vez dentro, las hermanas de la cofradía nos fundimos en fuertes abrazos y brotaron de nuestros ojos lágrimas, lágrimas que no mostraban otra cosa que la felicidad que sentíamos por haber cumplido un sueño: portar a nuestra Virgen hasta su casa de hermandad, dónde descansaría hasta Jueves Santo.

No lo debimos hacer tan mal, pues desde ese día somos las hermanas de la cofradía las únicas encargadas de llevar a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza en el día de su traslado. Desde entonces, nosotras, fieles a la cita, acudimos con la misma ilusión o más que la primera vez, deseosas de sentir su peso sobre nuestros hombros y de “guardarla” en su casa al son de Caridad del Guadalquivir, en los últimos años interpretada por la Asociación Musical No Tenemos Prisa, en la que tenemos grandes amigos, entre ellos, el creador de este blog, Pascual López, Pascui para los amigos, al que agradecemos la oportunidad que nos ha brindado para escribir en este blog sobre nuestros sentimientos cofrades y reivindicar el papel de la mujer en la Semana Santa.

Detrás de un gran nazareno, siempre hay una gran mujer. ¡Vivan las “Hijas de María”!

¡A Cieza por su Semana Santa!



domingo, 16 de marzo de 2014

Callejuela de la O - Paseo/Plaza de España. Caridad del Gualdaquivir. (Paco Lola)

Callejuela de la O (Paco Lola) – Paseo y Plaza de España

Me parece “extremadamente alegre” para ser una marcha lenta. Siempre le digo a mis amigas (que les gusta bastante esta marcha) que Callejuela de la O es una marcha para tocar domingo de resurrección, porque cuando la escuchas dan “ganas de bailar”, de hecho, hay bastante charangas que la versionan de buena manera(Charanguera)…
Dejando de lado la posibilidad de tocarla domingo de resurrección, la veo ideal para viernes santo por la mañana, para las calles más amplias y con más aglomeración donde la banda y el trompeta solista se pueden lucir. El paseo y la plaza de España son para mí las zonas ideales donde interpretar Callejuela de la O. Aunque sobre gustos no hay nada escrito, yo no la pondría ni jueves ni viernes por la noche, para esas procesiones hay marchas más "fúnebres".
Personalmente me gusta esta marcha muy muy andaluza de Paco Lola, aunque no es de mis favoritas.




Caridad del Guadalquivir (Paco Lola) – Jueves Santo. Entrada y Salida de la Virgen de Gracia y Esperanza

Caridad del Guadalquivir no es una de mis favoritas, pero sí que es una de las que más recuerdos y emociones me traen. Es una de las marchas que más gustan y la piden mucho desde hace unos pocos años. Es una marcha bonita pero se me hace un poco repetitiva siempre la misma melodía, le dan vida los matices (el juego de fuertes y pianos).
Los recuerdos que me trae son siempre con la hermandad de los hijos de María, sobretodo la entrada y salida de la virgen de gracia y esperanza. No la defino para una calle concreta ni tampoco para un día, quizá me pega poco con viernes por la noche.
Me trae bonitos recuerdos de acabar la procesión tocándola en la calle Diego Tortosa y con ésta repleta de gente. Tocar con tu banda, con la gente atenta y escuchando con respeto a la vez que el trono se mueve al ritmo de la música, es una de las cosas que más me gusta en semana santa, y con esta marcha estas emociones han llegado muchas veces. Yo soy de emoción fácil…





Por último quería añadir que ambas marchas de Paco Lola proceden de dos rumbas que él mismo compuso para su grupo Albahaca. Yo desconocía esto y me sorprendió mucho escucharlas, de ahí el ritmo sobretodo de Callejuela de la O, que a mi para nada me suena a una marcha lenta de semana santa. Dejo los enlaces por si las queréis escuchar.